Muelas del juicio retenidas o impactadas: Los riesgos silenciosos de postergar su extracción

Muelas del juicio retenidas o impactadas: Los riesgos silenciosos de postergar su extracción

13 de julio 2026 Cirugía de Terceros Molares
Por el Dr. Arquímedes Cantorán Castillo| Cirujano Maxilofacial en Monterrey
Es una historia clínica que veo casi a diario en el consultorio: un paciente joven llega refiriendo un “dolor de cabeza extraño” o una molestia intermitente en la parte posterior de la mandíbula. Durante años le han dicho que sus muelas del juicio “no tienen espacio, pero si no duelen, mejor no tocarlas”. Y de pronto, una radiografía de rutina revela el verdadero problema: muelas del juicio retenidas o impactadas que están destruyendo silenciosamente los dientes vecinos.Como especialista en cirugía maxilofacial, mi deber es desmitificar la idea de que la ausencia de dolor significa ausencia de enfermedad. Postergar la extracción de los terceros molares impactados es un riesgo que, a la larga, compromete tanto la salud dental como la calidad de vida.

¿Qué significa que una muela del juicio esté impactada o retenida?

Los terceros molares (coloquialmente conocidos como muelas del juicio) son las últimas piezas en intentar asomarse en la boca, generalmente entre los 17 y 25 años. La evolución de nuestra dieta ha provocado que nuestros maxilares sean más pequeños que los de nuestros antepasados, dejando a estas piezas sin espacio para erupcionar correctamente.

Cuando una muela no logra atravesar la encía y el hueso maxilar, queda retenida. Si además choca contra otra estructura —como el segundo molar, el hueso o los nervios— decimos que está impactada. Existen diferentes tipos de impactación dependiendo de su ángulo:

  • Impactación mesioangular: La muela crece inclinada hacia adelante, empujando al diente vecino. (La más común).
  • Impactación vertical: La muela está recta, pero atrapada debajo del hueso.
  • Impactación horizontal: La muela crece completamente acostada, impactando perpendicularmente las raíces del segundo molar.
  • Impactación distoangular: Crece inclinada hacia atrás, alejándose del resto de los dientes, pero frecuentemente atrapada en la rama ascendente de la mandíbula.

Los riesgos silenciosos: ¿Qué ocurre si decides no extraerlas?

La odontología basada en la evidencia es clara: dejar una pieza dental atrapada en el hueso cuando no tiene un trayecto de erupción viable es una bomba de tiempo. Estos son los riesgos clínicos de postergar la intervención:

1. Daño irreversible al segundo molar (reabsorción radicular)

Cuando una muela del juicio empuja constantemente al segundo molar, la fricción y la presión pueden “comerse” (reabsorber) la raíz del diente sano. En muchos casos, para cuando el paciente siente dolor, ya es tarde y se deben extraer ambas piezas. Aquí es donde una evaluación oportuna de imagenología maxilofacial marca la diferencia.

2. Formación de quistes y tumores odontogénicos

El saco folicular que rodea la corona de la muela del juicio atrapada puede llenarse de líquido, formando un quiste. Si no se trata, este quiste puede expandirse, destruyendo el hueso de la mandíbula, dañando nervios e incluso predisponiendo a la formación de tumores benignos que requerirán procedimientos quirúrgicos mucho más invasivos.

3. Pericoronaritis: Infecciones recurrentes

En las retenciones parciales, donde un pequeño fragmento de la muela asoma por la encía, se crea un bolsillo perfecto para que las bacterias y restos de comida se alojen. Esto desencadena una infección aguda llamada pericoronaritis, caracterizada por dolor punzante, inflamación severa, mal aliento y dificultad para abrir la boca (trismo).

4. Apiñamiento dental y pérdida de tratamientos previos

Aunque existe un debate en la literatura ortodóncica, muchos especialistas coinciden en que la fuerza eruptiva tardía de los terceros molares puede contribuir al desalineamiento de los incisivos inferiores, arruinando años de inversión en tratamientos de ortodoncia.

¿Por qué elegir a un Cirujano Maxilofacial para este procedimiento?

La extracción de terceros molares retenidos no es una simple “sacada de muela”. Es un procedimiento quirúrgico que requiere un conocimiento profundo de la anatomía de cabeza y cuello. Las raíces de estas muelas suelen estar en íntimo contacto con el nervio dentario inferior o el seno maxilar.

Un dentista general puede extraer muelas erupcionadas, pero la intervención de piezas impactadas requiere la destreza, el instrumental especializado y los protocolos de bioseguridad que solo un Cirujano Maxilofacial certificado puede garantizar. Nuestro objetivo es minimizar el trauma en los tejidos, reducir el tiempo operatorio y asegurar una recuperación predecible y sin dolor.

Toma el control de tu salud bucal

No esperes a que el dolor dicte tus decisiones de salud. Una evaluación preventiva con radiografía panorámica o tomografía (CBCT) nos permitirá trazar un plan quirúrgico preciso y seguro. Si tienes entre 16 y 25 años, o si has sentido molestias recientes en la parte posterior de tu boca, es momento de actuar.

Soy el Dr. Arquímedes Cantorán, y en mi práctica me dedico a brindar procedimientos quirúrgicos de excelencia, priorizando tu seguridad y confort en cada paso del proceso. Agenda una consulta de valoración hoy mismo y evitemos que un problema silencioso se convierta en una urgencia clínica.